Es fácil reposar sobre tus muslos contemplar desde tu ombligo la vida que se agita como un barco en alta mar. Intentar –nuevamente - el mundo cambiar en la humedad de tu sexo. Luego
ver en tu sonrisa y en el brillo de tus ojos la frescura de la vida vegetal.
ver en tu sonrisa y en el brillo de tus ojos la frescura de la vida vegetal.
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